lunes, 28 de septiembre de 2015

Escribir con el corazón

Muy querida Rocío,

¡Nos encanta cuando te vienes a alojar con nosotros, los días Sábados y así podemos estar contigo e ir al Club de Jesús, los Domingos!

Ayer fue uno de esos días.



Yo estaba escribiendo una de esas cartas que salen del corazón, para unos amigos nuestros, cuando llegaste a mi lado muy silenciosamente y me preguntaste "¿Qué estás haciendo?"

Tuvimos una linda conversación sobre la diferencia de escribir con el corazón y todos los sentimientos, lo que requiere de mucha concentración versus escribir cualquier cosa, sin ninguna emoción y te puse como ejemplo una carta como esta: "Querida Rocío, ¡Hola cara de tomate.! Saludos, Hugo", lo que te produjo una tremenda sonrisa y creo que entendiste muy bien el mensaje, porque más tarde le escribiste una carta preciosa a tus padres.

Ayer pasamos un día muy lindo contigo y como puedes ver, ahora te estoy escribiendo con el corazón.

Nos encantó descubrir que te gusta el porridge (avena con leche caliente) y así tenemos otra cosa con que regalonearte cuando te quedes con nosotros.

¡Tenemos tantas cosas que podemos hacer!  

Ir a los juegos, pasear por el parque, comer algodón de azúcar o tomar helados, conversar, mirar la naturaleza y la belleza de las flores, conectar el NETFLIX (creo que aprendí), ver "Up"  y muchas cosas más.




Eres una niñita preciosa, que estás creciendo y estás siendo cada vez más linda.




¡Nos encanta como pintas!  Eres muy precisa en tus trazos y "pintas limpiecito",  sin salirte de los márgenes, lo que es una verdadera cualidad.  Nunca me olvido que cuando eras una guagua y gateabas por todos lados, recogías las pelusas de la alfombra sin ninguna dificultad y Dios te ha dotado de una gran motricidad fina, entre muchos otros dones.

Ayer disfrutamos mucho y cada vez que estamos contigo, aprendemos algo nuevo.

¡Te amamos!



Hugo y Pame